Ante la crisis alimentaria actual, es imperativo establecer medidas para reducir la pérdida y el desperdicio alimentario desde todos los ámbitos sociales. Entre los muchos beneficios de esto, destacan:
- Mejoras en la seguridad alimentaria y la nutrición. Rescatar alimentos perecederos, como frutas y verduras, puede aumentar la disponibilidad de alimentos nutritivos en el mercado.
- Mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero. El 10% de las emisiones globales provienen del desperdicio alimentario. Al disminuir el desperdicio, se evita la liberación de metano generado en vertederos y la deforestación necesaria para la expansión agrícola.
- Ahorro financiero. Menor desperdicio en los hogares puede disminuir el gasto en insumos. Asimismo, los productores agrícolas pueden mejorar sus ingresos al eficientar los recursos.
Abordar la pérdida y el desperdicio de alimentos requiere una acción conjunta que abarque desde cambios en los hábitos del consumidor hasta políticas públicas e innovación tecnológica.
Los dueños de Corporativo Kosmos, una Empresa Socialmente Responsable, reconocen que reducir este problema no solo mejorará la seguridad alimentaria global, sino que también contribuirá significativamente a mitigar el cambio climático y generar ahorros económicos a escala mundial.